El modelo de Empresa Saludable: un modelo posible también para las PYMES

¿Es el modelo de empresa saludable un modelo aplicable también a las pequeñas y medianas empresas? ¿Conocen este modelo de gestión y los beneficios para sus organizaciones, sus trabajadores y para la sociedad en general? ¿Reciben el apoyo, asesoramiento y la iniciativa o el impulso necesario de sus modelos organizativos en PRL (más del 75% de las empresas tienen como modalidad organizativa el concierto de actividades preventivas con un Servicio de prevención Ajeno)?

La mayoría de profesionales dedicados a la Seguridad y Salud Laboral conocen lo que es un entorno de trabajo saludable y conocen el propio modelo de Empresa Saludable, sin embargo como este artículo está dedicado con especial interés a las PYMES vamos a hacer un breve resumen de lo que son estos entornos y este modelo de gestión.

Siempre que hablamos de entornos saludables y Empresa Saludable debemos hacer referencia al concepto de salud de la OMS (Organización Mundial de la Salud); Un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no la simple o mera ausencia de la enfermedad. La definición de un entorno de trabajo saludable ha ido evolucionando y va más allá de lo que es el propio ambiente de trabajo físico (equipos de trabajo, exposición a contaminantes químicos o físicos etc.) e incluye otro tipo de actuaciones relacionadas con los hábitos de vida y de salud de los trabajadores que integran las empresas o los relacionados con la organización del trabajo (factores psicosociales, etc.). Así pues, un Entorno de Trabajo Saludable se define por la OMS como aquel entorno en el que los trabajadores y jefes colaboran en un proceso de mejora continua para promover y proteger la salud, seguridad y bienestar de los trabajadores y la sostenibilidad del ambiente de trabajo en base a los siguientes indicadores:

  • La salud y la seguridad concernientes al espacio físico de trabajo.
  • La salud, la seguridad y el bienestar concernientes al medio psicosocial del trabajo incluyendo la organización del mismo y la cultura del ambiente de trabajo.
  • Los recursos de salud personales en el espacio de trabajo.
  • Las formas en que la comunidad busca mejorar la salud de los trabajadores, sus familias y de otros miembros de la comunidad

Este concepto no pretende alejarse del enfoque tradicional de la seguridad y salud en lo que se refiere a la protección y prevención sino que pretende ser completado con un enfoque de promoción de la salud. No debemos olvidar que la salud es única, no pudiéndose desvincular la salud laboral de la personal. No hay duda de que el trabajo, las condiciones en que éste se ejecuta (no sólo en relación a la seguridad, o ergonomía o el estado del medio ambiente de trabajo sino también en cuestiones de tipo organizativo – demanda/control, responsabilidad, relaciones de trabajo interpersonales, horarios, carga/ritmo de trabajo, conciliación..) afectan a la salud de los trabajadores. Y tampoco hay dudas de que determinados hábitos personales de salud o sociales pueden afectar también a la salud de los trabajadores capaces de repercutir e influir en las organizaciones (a veces de forma negativa) y en la sociedad en la que viven (sistemas socio-sanitarios se ven particularmente afectados).

Cuando hablamos de empresa saludable hablamos de empresas que ya cumplen con la legislación en Seguridad y Salud y van más allá, son conscientes de la importancia y el valor estratégico que aporta el bienestar de su personal, de que su preocupación por la seguridad y salud de sus trabajadores se volverá recíproca, esto es, los trabajadores se sentirán más ligados a la empresa favoreciendo auténticos embajadores de su organización, aumentando su productividad y obteniendo una ventaja competitiva en el mundo empresarial.

Hay numerosos estudios y bibliografía sobre Los costes de la No prevención (coste económico de jornadas perdidas, indemnizaciones, recargos en seguros, pérdidas de producción…etc. Todas ellas valorables económicamente) y los hay también sobre el retorno que generan las acciones de promoción de la salud (por cada euro invertido en programas de salud en el trabajo se genera un retorno de la inversión de entre 2,5 y 4,8 euros en absentismo y de entre 2,3 y 5,9 euros en costes de enfermedad).

¿Preguntábamos al principio de esta entrada si este modelo es un modelo posible en las PYMES. Y la respuesta a esta pregunta es sin ninguna duda, SI. En una empresa saludable el tamaño no importa, lo mismo que tampoco importa su actividad. Lo que importa es que la empresa sea generadora de esos entornos de trabajo seguros, sanos y saludables, sea generadora de salud.

¿Y cómo puede una PYME ser un espacio/entorno generador de salud?

Vamos a partir de la base de que cumple o debe cumplir con la legislación en Seguridad y Salud, de que ya dispone de un Sistema de Gestión de la Prevención consolidado. Hay muchas acciones (que deberán planificarse y analizarse con posterioridad para valorar su resultado y su efectividad usando metodologías sencillas como el ciclo de mejora continua PDCA) que pueden realizarse. Para ello es importante establecer el escenario de la empresa; población trabajadora con la que cuenta y su caracterización (sexo, edad, riesgos asociados en los puestos de trabajo, forma en la que acuden al trabajo, responsabilidades familiares….), entorno y accesibilidad.. Y establecer este escenario es relativamente sencillo en una PYME (precisamente por su tamaño y buen conocimiento de su personal) e importante para focalizar bien las acciones que se pretenden desarrollar.

Algunas de ellas pueden ser:

Iniciar campañas de salud

Fomento y práctica de hábitos saludables

Implantación de Planes de seguridad vial

Implantación de políticas y programas que faciliten la conciliación laboral y familiar

Muchas de estas acciones tienen una relación coste-implementación asequible para las PYMES por lo que muchas veces no se trata de “dinero”. El mayor problema al que se enfrentan es precisamente la falta de recursos personales para impulsar y llevar a cabo estas acciones. Por ello es muy importante que cuenten con la dinamización y la ayuda que les puede brindar su modalidad organizativa en PRL, que en el casi 75 % de las PYMES es el concierto con un Servicio de Prevención Ajeno. Estas entidades pueden y deben ser potenciadoras de los entornos de trabajo saludables y generadores de salud.

En cualquier caso es fundamental el compromiso, apoyo y liderazgo de estas acciones por la dirección de la empresa, que existan canales de participación y comunicación y que exista una clara voluntad de hacer del lugar de trabajo un lugar seguro y saludable.

Fte: prevencionar.com

 

 

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